Edward Rodríguez: un presidenciable que augura esperanza

El sábado 6 de marzo el equipo editorial de El Estadista estuvo en un evento presidido por el representante a la Cámara Edward Rodríguez a invitación de las Juventudes del Centro Democrático Antioquia, y fue en ese contexto que conocimos de primera mano un boceto de la visión de Estado de una de las promesas políticas más importantes del país a mediano plazo.


No obstante y antes de referirme a aquellos asuntos que son específicamente sobre El Estado, la sociedad y las problemáticas que aquejan el país, es necesario que conozcamos un poco de la persona de la cual trata esta cápsula, es decir, preguntémonos: ¿Quién es Edward Rodríguez?


Hoy por hoy es un representante a la Cámara, exfuncionario del senado de la república y miembro de la primera campaña Uribe Presidente, sin embargo el camino hasta donde hoy está estuvo marcado por las luchas, dificultades personales, familiares y económicas, así como su notable sentido del deber y su visión de un país encaminado a la construcción de un futuro mejo para Colombia.


Edward Rodríguez es hijo de una madre comunitaria de un municipio de la parte central del país, narra orgulloso como en los primeros años de su juventud fue despedido de la empresa en la que trabajaba como mensajero y fue allí donde inició su carrera en la política al lado del entonces candidato a la presidencia Álvaro Uribe. Rodríguez no es hijo de ricos y sus conexiones fueron ganadas a pulso gracias a la calidad de su trabajo en todo puesto público en el que se ha desempeñado.


Su modelo de Estado, mientras tanto, refleja una fuerte inclinación por la social democracia, en el que la cultura de la tributación y la educación moral y formal ocupan lugares esenciales en el marco que plantea para la resolución de los problemas que aquejan nuestro país en materias de economía y justicia. Por otra parte aboga por una educación integral que permita generar en la ciudadanía una cultura del anti-delito, que prevenga los ilícitos más allá del hecho mismo de la delincuencia y que se base, sobre todo, en la existencia de una moral sólida y trasversal que permita dar soluciones a los conflictos sociales que generan los ilícitos sin intervención del sistema penal.


Su discurso, frescura y soltura emocionan. Su transparencia reflejada en su frontal lucha contra la corrupción y su papel en el desmonte del Cartel de la Toga generan confianza, y, por supuesto, su juventud, son un símbolo de que las puertas de la política poco a poco se abren más para los jóvenes en os hombros yace la misión de “unir al país” como nos dijo mientras respondía nuestras preguntas.


Edward Rodríguez puede ser presidente de Colombia, no quizá para 2022 pero sí de aquí a unos años. No obstante, creo en él y me alegra que lidere procesos de transformación que permitan para a las futuras generaciones delimitar el camino a una profunda transformación nacional.


Autor: El Estadista

https://elestadista.online/edward-rodriguez-un-presidenciable-que-augura-esperanza/



63 vistas0 comentarios